Tratamientos de acabado

  • ¿Has fabricado tu producto con Assemblean? Entonces te ofrecemos un servicio de postprocesado de primera clase.
  • Según tus necesidades: tratamientos superficiales, tratamientos térmicos y recubrimientos
  • Todos los plásticos y metales
  • Desde piezas pequeñas hasta conjuntos completos

Zwei schwarze Bauteile aus Kunststoff

Los tratamientos de acabado de assemblean

Para completar de forma óptima la producción de tus piezas o conjuntos, te ofrecemos todos los servicios de acabado y postprocesado. Contamos con maquinaria y técnicas de última generación, lo que nos permite tener un control total y garantizar los más altos estándares de calidad durante todo el proceso de producción.

Ya se trate de productos fabricados en metal o plástico, ofrecemos el postprocesado adecuado para cada opción con el fin de fabricar el producto exactamente según tus requisitos. A continuación encontrarás tablas con información adicional sobre los distintos procesos de acabado y sus especificaciones.

Nuestro proceso de pedido es extremadamente sencillo: solo tienes que subir tus planos o enviarlos por correo electrónico. Normalmente, recibirás tu presupuesto personalizado al día siguiente.

4 simples pasos para obtener tu ensamblaje terminado

  1. 1

    Sube la información de tu producto

    Solicita tu cotización en línea o por correo electrónico. Envíanos tus archivos CAD, planos y/o lista de materiales. Te responderemos lo antes posible.

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    Coordinación del proyecto / Feedback DFM

    Colaboramos contigo para coordinar tu proyecto, incluyendo opcionalmente recomendaciones de diseño para el ensamblaje. Posteriormente, iniciamos la planificación detallada del proceso de producción

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    Consigue tu oferta

    Tan pronto como se haya definido el diseño final, te enviaremos una cotización definitiva para tu pedido.

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    Fabricación, Control de Calidad y Entrega

    assemblean se encarga de todo el proceso de fabricación, realiza el control de calidad y entrega las piezas en el destino deseado.

Tratamientos superficiales

Bruñido

El bruñido químico (también conocido como oscurecimiento o pavonado) es un proceso de acabado que se utiliza principalmente en combinación con grasas y aceites para crear una protección contra la corrosión. Al igual que el anodizado, esta protección no se aplica como una capa externa, sino que se logra mediante una transformación química de la superficie.El bruñido genera típicamente una superficie mate, de color marrón oscuro a negro, muy homogénea y resistente a la flexión y a la abrasión. Además de sus propiedades funcionales, este tratamiento superficial también se emplea con fines decorativos, ya que puede otorgar a las piezas un aspecto antiguo, oscuro y mate.
Materiales adecuados: Acero, acero inoxidable

Cepillado

El cepillado también forma parte del grupo de tratamientos superficiales y se utiliza para eliminar capas superficiales o defectos, permitiendo así desbarbar, redondear o pulir componentes. Utilizamos distintos tipos de cepillos y pastas adaptados a cada material, lo que nos permite obtener resultados de gran calidad.
Materiales adecuados: Todos los metales y plásticos

Electropulido

Este proceso de fabricación sustractiva se utiliza para reducir la rugosidad y generar un acabado brillante. Para lograrlo, la pieza se somete a un tratamiento con corriente continua. Entre las ventajas del electropulido se encuentran la ausencia de esfuerzos mecánicos o térmicos sobre el material.Además, este proceso es adecuado para una amplia variedad de tamaños y formas, permitiendo eliminar material incluso en zonas complejas o de difícil acceso.
Materiales adecuados: Todos los metales

Granallado con microesferas de vidrio

Este proceso de acabado puede reforzar la superficie de componentes metálicos y cumplir con exigencias estéticas. Las microesferas de vidrio, que suelen tener un diámetro de entre 0,2 y 2,5 milímetros, se aplican sobre la superficie a alta presión. Este tipo de acabado es suave con el material y produce una superficie de aspecto mate-brillante.Sin embargo, es importante sellar los componentes previamente para evitar la oxidación y la aparición de manchas.
Materiales adecuados: Metales seleccionados

Rectificado vibratorio

El rectificado vibratorio (también conocido como acabado en barril) es un proceso de rectificado especial, especialmente adecuado para piezas metálicas pequeñas. Los componentes se colocan en un contenedor junto con medios abrasivos y un aditivo (compuesto).Las superficies se procesan con alta uniformidad y reproducibilidad mediante rotación, vibración o arrastre.
Materiales adecuados: Todos los metales y plásticos

Grabado láser

En el grabado láser, una inscripción se realiza sobre la pieza mediante la fusión y vaporización del material con un haz láser. La profundidad del grabado suele oscilar entre 10 y 50 μm. Se distinguen tres tipos principales de grabado láser: grabado profundo, grabado negro y grabado blanco.El grabado profundo es especialmente adecuado para marcas de herramientas o números de identificación, donde la legibilidad duradera es prioritaria. El grabado blanco y negro se utiliza en piezas con contraste para obtener resultados legibles sin dañar las capas protectoras, gracias a la baja profundidad del grabado.Además de marcar piezas, el grabado láser también se emplea para generar códigos QR o fabricar sellos.
Materiales adecuados: Todos los metales y plásticos

Lapeado

El lapeado se realiza normalmente antes del pulido y después del torneado o fresado, como parte del proceso de rectificado durante el acabado de superficies. Mediante el uso de un líquido de lapeado y una rueda de lapeado sobre la cual se mueve la pieza en un movimiento circular, se puede eliminar una cantidad uniforme de material.La ventaja de este proceso es un mecanizado extremadamente homogéneo, sin marcas de rectificado, lo que lo convierte también en un método de corte ideal para lograr tolerancias muy ajustadas.
Materiales adecuados: Metales y plásticos seleccionados.

Pulido

El pulido se utiliza para el acabado fino de superficies. Un agente de pulido que contiene granos abrasivos reduce la rugosidad de las superficies mediante fricción y elimina pequeñas cantidades de material con alta precisión. Esto mejora la estructura superficial y genera un acabado brillante.Este proceso es adecuado tanto para metales como para plásticos.
Materiales adecuados: Todos los metales y plásticos

Rectificado

El rectificado se utiliza para el tratamiento superficial de materiales duros. Este proceso permite eliminar material sobrante, alisar superficies y definir bordes con gran precisión.
Materiales adecuados: Todos los metales y algunos plásticos duros

Tratamientos térmicos

Endurecimientos

El templado es especialmente útil para aleaciones de aluminio cuando se desea aumentar su dureza y resistencia. Durante el proceso, la pieza se calienta, se ajusta a una determinada temperatura y luego se enfría rápidamente (templado). Las propiedades mejoradas se fijan mediante este enfriamiento rápido y, finalmente, se eliminan tensiones internas.
Materiales adecuados: Aluminio

Galvanizado por inmersión en caliente

El galvanizado por inmersión en caliente es uno de los muchos métodos para aplicar una capa de zinc a piezas de hierro o acero, con el fin de crear una protección eficaz contra la corrosión. La pieza se sumerge completamente en zinc fundido, lo que permite alcanzar tanto las superficies externas como internas, como orificios o cavidades.Gracias a ello, se forma una capa de aleación resistente sobre toda la superficie de la pieza, y encima de esta, se aplica una capa adicional de zinc. Opcionalmente, se puede mejorar aún más la duración de la protección contra la corrosión aplicando una capa adicional de pintura.
Materiales adecuados: Acero, latón, cobre.

Galvanizado

El galvanizado es un método electroquímico utilizado para aplicar recubrimientos metálicos a piezas. Antes de galvanizar, es fundamental preparar la superficie de la pieza, es decir, lijarla, pulirla y limpiarla adecuadamente.Durante el proceso de galvanizado, la pieza actúa como cátodo y el material del recubrimiento metálico como ánodo. Al convertir los electrolitos en iones metálicos, se logra un recubrimiento uniforme al depositarse estos iones sobre la superficie de la pieza.El galvanizado puede utilizarse tanto para la protección contra la corrosión como para modificar el aspecto y las propiedades técnicas del componente.
Materiales adecuados: Todos los metales y plásticos

Recocido

Durante el recocido, la pieza se calienta a una temperatura específica, se mantiene allí durante un tiempo determinado y luego se enfría lentamente. El objetivo de este tratamiento térmico es modificar diversas propiedades del material, como su resistencia y tenacidad.Además, este proceso suele mejorar la flexibilidad y la mecanizabilidad de la pieza, facilitando su procesamiento posterior.
Materiales adecuados: Metales seleccionados

Curado

El curado es un proceso de fabricación en el que un componente se calienta a una temperatura alta para cambiar específicamente su estructura. Después de mantener la pieza en la nueva forma durante un cierto período de tiempo, se enfría rápidamente. Como resultado, la pieza se vuelve más dura y resistente. Los tres procesos de curado más importantes son el curado por transformación, el curado por precipitación y el curado por trabajo.
Materiales adecuados: Todos los metales

Nitruración

La nitruración es uno de los procesos de fabricación para endurecimiento superficial que modifica la composición química de la pieza. En este proceso termoquímico, se añade nitrógeno al acero de la pieza, ya sea en un baño de sales o en un horno con atmósfera gaseosa, lo que provoca la formación de una capa compuesta muy dura en la superficie.La capa de difusión subyacente, compuesta por el nitrógeno incrustado, tiene un efecto positivo sobre la resistencia a la fatiga y al desgaste de la pieza. Las propiedades geométricas del componente se conservan, aunque la nitruración requiere una limpieza previa de la pieza y presenta cierta inestabilidad frente a la presión en función del área superficial.
Materiales adecuados: Acero, titanio

Endurecimiento superficial

El endurecimiento superficial está estrechamente relacionado con el proceso clásico de temple, pero se aplica únicamente a la capa superficial o a la superficie de la pieza. El objetivo del endurecimiento superficial es aumentar significativamente la dureza de la superficie y la resistencia a la fatiga, haciéndola así más resistente al desgaste.Se puede distinguir entre procesos que no modifican la composición química, como el temple por llama, y procesos que sí la modifican, como la nitruración.
Materiales adecuados: Acero

Recubrimientos

Anodizado

El anodizado (oxidación eléctrica del aluminio) es un proceso de fabricación en el que se crea una capa protectora de óxido sobre una pieza de aluminio. A diferencia de otros recubrimientos protectores, como los obtenidos mediante galvanoplastia, el anodizado no añade material adicional al aluminio base, sino que convierte la capa superior del propio aluminio en óxido mediante corriente directa.El resultado es una capa delgada que protege contra la corrosión y es altamente resistente a la intemperie. Además, el proceso de anodizado permite teñir la superficie, por lo que también se utiliza con fines decorativos.
Materiales adecuados: Aluminio

Esmaltado

El esmaltado es un proceso de fabricación aditiva en el que la pieza previamente tratada se recubre con una o varias capas de una combinación de materiales inorgánicos. Las piezas de metal o vidrio son especialmente adecuadas para este proceso. La capa de esmalte suele estar compuesta por silicatos (materiales inorgánicos) y óxidos (compuestos de oxígeno).La capa base se funde con el metal o vidrio a alta temperatura, y las capas superiores se aplican posteriormente.La ventaja de este proceso es tanto la mejora estética de la pieza como las propiedades de aislamiento eléctrico y resistencia térmica que aporta la capa protectora.
Materiales adecuados: Metales seleccionados, vidrio

Anodizado duro

Similar al cromado duro, el anodizado duro se utiliza siempre que se requiere la máxima resistencia al desgaste. Con este proceso, la capa de óxido del aluminio se vuelve aún más gruesa y resistente que con el anodizado convencional, alcanzando propiedades comparables a las de piezas de acero, pero a un costo significativamente menor.El anodizado duro permite así compensar las limitaciones del material base y mejorar la calidad del componente de forma rentable.
Materiales adecuados: Aluminio

Lacado

El lacado es uno de los procesos de acabado aditivo más importantes para el recubrimiento de piezas. El barniz puede aplicarse con fines industriales mediante distintos métodos. Los cuatro procesos más importantes son: pulverización eléctrica, pulverización mecánica, vertido, laminado e inmersión.El barniz utilizado está compuesto por diferentes elementos y puede adaptarse según el área de aplicación. En general, se compone de aglutinantes, pigmentos, disolventes y diluyentes, cargas y aditivos. Estos últimos son especialmente versátiles y pueden ajustarse para cumplir con requisitos específicos como dureza, color o brillo.Antes de lacar una pieza, es necesario preparar adecuadamente su superficie, lo cual puede lograrse mediante limpieza química o mecánica. Las aplicaciones del lacado son prácticamente ilimitadas y abarcan todos los sectores industriales.
Materiales adecuados: Todos los metales y plásticos

Fosfatado

El fosfatado es un tratamiento químico de superficies en el que la pieza metálica previamente limpiada se recubre con una solución de fosfato. La reacción química entre el metal y la solución crea una capa de conversión altamente resistente, que ofrece una buena protección contra la corrosión y además mejora las propiedades de deslizamiento y adherencia.El fosfatado se utiliza con frecuencia como preparación para tratamientos posteriores, como el lacado, ya que este logra resultados significativamente mejores sobre superficies fosfatadas.
Materiales adecuados: Metales seleccionados

Recubrimiento en polvo

El recubrimiento en polvo es un proceso de recubrimiento electrostático en el que el polvo de pintura se distribuye sobre la pieza mediante materiales conductores. Posteriormente, un tratamiento térmico funde y entrecruza el polvo sobre la superficie, lo que permite una adhesión duradera.El recubrimiento en polvo, que normalmente se aplica con una pistola pulverizadora, solo puede realizarse una vez que la superficie ha sido limpiada completamente de impurezas y preparada adecuadamente. Una preparación cuidadosa evita defectos de calidad, como el desprendimiento de pintura, y mejora tanto la protección contra la corrosión como la resistencia a rayaduras y otros daños.Este proceso puede llevarse a cabo de forma automática, está disponible en todas las variantes de color y es especialmente adecuado para productos como electrodomésticos.
Materiales adecuados: Materiales conductores, p. ej. acero.

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Podemos postprocesar numerosos metales y plásticos con nuestros diversos procesos de acabado. Descubre más sobre los detalles de nuestros materiales.

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